Cómo evitar estafas online: consejos para prevenir fraudes bancarios en Internet

Esquiva los fraudes online

En los últimos años, el tiempo que pasamos navegando en Internet y la variedad de servicios y operaciones que podemos realizar en la red, ha aumentado sensiblemente.

Con este crecimiento, los ciberdelincuentes han encontrado un caldo de cultivo ideal para aumentar también el número y la sofisticación de los fraudes online.

Cómo prevenir el fraude online

Para hacer frente a la amenaza de la ciberdelincuencia, además de algunas medidas de ciberhigiene que debemos mantener siempre que navegamos por Internet para evitar los riesgos y la exposición a los ataques, es esencial también conocer y saber evitar los ataques.

Precisamente, buscando que este conocimiento se expanda entre los usuarios de la Red, la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) ha publicado una guía para aprender a identificar los fraudes online.

La guía se compone de diversas fichas en la que se recoge información sobre de qué manera suelen producirse los ataques, qué consecuencias puede tener caer en el fraude, y las claves para identificar y evitar los ataques.

Trucos básicos para evitar estafas en compras online

Entre las claves para combatir las estafas en compras online que recoge la guía de la OSI, destacamos los siguientes:

  • Comprobar la ortografía y la redacción. En este tipo de comunicaciones, abundan errores ortográficos y de redacción, fruto del uso de traductores automatizados.
  • Comprobar el certificado SSL. Las tiendas online seguras deben de tener una conexión segura por HTTPS y deberían contar con este certificado de seguridad. Si no es el caso, no te fíes.
  • Leer las condiciones y políticas. Es importante, al realizar una compra online, ser conscientes de las condiciones del servicio que se nos está ofreciendo. Toda esta información la encontramos en la pestaña “Aviso Legal”. Si no lo ves por ningún lado ¡sospecha!
  • Verificar que la cuenta es original. Asegúrate de que existe una relación entre la dirección del email y el nombre de la empresa que supuestamente nos envía el correo. A veces, añaden pequeñas diferencias para que el dominio público se asemeje al nombre. Por ejemplo, corrreos.es, en vez del original correos.es.
  • Revisar la URL. Debemos comprobar dónde nos dirigen los enlaces de las comunicaciones. Colocando el cursor del ratón encima de los enlaces sin hacer clic, podemos ver la url donde nos dirigen, y así comprobar si fiabilidad.
  • No descargar archivos adjuntos. Si tenemos dudas, bajo ningún concepto descargues archivos adjuntos.

El fraude online más común: el Phising

Entre los ataques más comunes, la OSI destaca el Phising.

Se trata de un tipo de fraude que consiste en una comunicación a través de correo electrónico en la que los delincuentes suplantan la identidad de una institución, empresa o persona de confianza.

A través de un enlace dirigen al usuario a una página web fraudulenta para que la víctima introduzca en ella sus datos personales y/o bancarios (claves de acceso, contraseñas, etc.).

Seguramente hayas visto miles de casos en los medios de comunicación en los que las víctimas de este tipo de prácticas fraudulentas exponen su caso.

La estafa de los falsos préstamos

Otro tipo de estafas en internet muy común es el de los falsos préstamos.

Este tipo de fraude se basa en webs y anuncios fraudulentos que ofrecen en Internet préstamos muy atractivos con el objetivo de obtener nuestros datos personales y acceder a nuestras cuentas bancarias.

Para identificarlos y evitarlos, la guía de la OSI nos invita a revisar la ortografía y gramática, investigar al prestamista, acudir a entidades oficiales de crédito y a denunciar ante el banco.

Otras estafas online comunes en Internet

Además del Phising, hay otra larga lista de fraudes online cometidos por los ciberdelincuentes que cada vez afectan a un mayor número de usuarios que navegan por la red. Los más comunes y habituales serían los siguientes:

  • Falsos alquileres: Se suelen publicar anuncios de propiedades en alquiler que no existen, que no están disponibles o que ofrecen unas condiciones sospechosamente buenas en relación al mercado. Solicitan un pago inicial o un depósito para "reservar" la vivienda antes de realizar la visita, para después desaparecer, una vez que el dinero ha sido transferido.
  • Falso soporte técnico: Son llamadas o mensajes de "soporte técnico" que realizan los estafadores para decirte que han detectado problemas en tu ordenador o móvil, por ejemplo. Después, convencen a la víctima para instalar un software en su dispositivo que les da acceso remoto al mismo. Gracias a esto pueden robar información personal o realizar cobros no autorizados.
  • Falsas ofertas de empleo: Los ciberdelincuentes publican ofertas de trabajo que parecen reales, pero exigen pagos por adelantado para "procesar la solicitud" de la candidatura. En otras ocasiones también pueden pedir a las víctimas sus datos personales o financieros.
  • Sextorsión: Consiste en amenazar a una persona con difundir fotos, videos o mensajes privados íntimos a cambio de pagar una suma de dinero. Los estafadores siempre aseguran haber hackeado o grabado a la víctima para lograr este material y poder así realizar el chantaje.
  • Perfiles falsos: Se crean perfiles falsos en redes sociales o páginas webs de citas para ganarse la confianza de sus víctimas. Después de establecer una relación y a de haber generado un vínculo emocional con la persona, le piden dinero o favores bajo pretextos emocionales o urgencias ficticias.
  • Fraudes en compraventa de productos: e venden productos inexistentes o diferentes de los anunciados en plataformas de compraventa en línea. Cuando el usuario interesado tramita el pago, o bien el vendedor desaparece sin dar señales o bien envía un producto de menor valor o calidad, que no tiene nada que ver con el producto que ha comprado el usuario.

Ten en cuenta todos estos consejos y tipos de estafas online que a diario circulan por Internet y recuerda ¡el mayor escudo contra los ciberataques eres tú mismo!